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Los Sombreros del Pensamiento
En 1967, el doctor Edward De Bono, un gurú de la
creatividad, estudió el desarrollo del pensamiento creativo y de la percepción,
y acuñó el término pensamiento lateral para evitar la confusión que generaba la
palabra creatividad. Este tipo de pensamiento es distinto al convencional,
lógico y racional. Hace referencia al hecho de analizar una situación o
enfrentar un problema, tomando en cuenta diferentes puntos de vista y
percepciones. El corazón del pensamiento lateral está en la posibilidad de
cambiar, en cualquier momento, la posición propia por la de otros y poder
observar cómo se ve la realidad desde un ángulo diferente. El pensamiento
lateral crea nuevas percepciones. Sus principales características son:
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Utiliza información de avance predictivo.
- Puede efectuar saltos y o regresar (no es lineal),
no requiere justificación en sus etapas.
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No rechaza ningún camino y tiende a seguir los
menos evidentes.
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Los pasos pueden no ser correctos, pero permiten
reflexionar y hacer cambios.
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Explora aún lo que parece completamente ajeno al
tema.
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Es infinito.
Hay
seis sombreros metafóricos y el participante puede ponerse y quitarse estos sombreros para indicar el tipo de pensamiento que está utilizando. La
acción de ponerse y quitarse el sombrero es esencial. Los sombreros nunca
deben ser utilizados para categorizar a los individuos, aunque su
comportamiento parezca inducirnos a hacerlo. En un grupo de 6 personas,
se discutirán temas o resolverán problemas argumentando en base al color del
sombrero que tienen. Lo ideal es que cada participante pueda participar con los
distintos sombreros, para experimentar distintas facetas de un tema o situación
y opinar utilizando todos los enfoques.
Ventajas:
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Permite evaluar otros puntos de vista.
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Promueve la tolerancia y el respeto a otros.
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Mejora la comunicación.
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Evita conflictos.
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Fomenta el pensamiento paralelo.
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Fomenta el pensamiento en toda amplitud.
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Separa el ego del desempeño.
Tipos de
sombreros:
Pensamiento con el
Sombrero Blanco: El sombrero blanco tiene que ver con hechos, cifras
y necesidad de mayor información. Es el sombrero de la información, el neutro. Quien
elija este sombrero estará solicitando que se analicen los hechos reales y que
se dejen fuera los argumentos y las emociones. Se utiliza para
llamar la atención hacia la información disponible o faltante. ¿Qué
información tenemos? ¿Qué información necesitamos? ¿Qué pregunta deberíamos
estar haciendo?
Pensamiento con el Sombrero Rojo: El sombrero
rojo tiene que ver con la intuición, los sentimientos y las emociones. Permite exponer
la intuición sin tener que justificarla o explicarla, pero introduciéndola sin
sustento lógico, pues a pesar de poder ser argumentos genuinos su lógica es
falsa.
Pensamiento con el Sombrero Negro: Este es el
sombrero del razonamiento, el juicio y la cautela. Es un sombrero muy
valioso e importante, aunque no debe utilizarse en exceso. El
sombrero negro implica precaución, nos impide hacer cosas que puedan ser
dañinas. Señala los riesgos y las causas por las cuales algo puede no
funcionar. El sombrero negro debe ser siempre lógico.
Pensamiento
con el Sombrero Amarillo: Tiene que ver con la lógica positiva, es decir,
porqué algo debería funcionar y ofrecer beneficios. Usando el sombrero amarillo hacemos un esfuerzo por encontrar lo
valioso y beneficioso de una sugerencia: ¿Qué hay de bueno en esto? Aún si la
idea no nos gusta, el sombrero amarillo nos pide encontrar los puntos
positivos. ¿Cuáles son los beneficios? ¿Quién se beneficiará?
Pensamiento
con el Sombrero Verde: Este es el sombrero de la energía, creatividad,
alternativas, propuestas arriesgadas e interesantes, provocaciones, estímulos y
cambios. Usando el sombrero verde se hacen propuestas y sugerencias,
y se proponen nuevas ideas y alternativas. El sombrero verde le permite
expresar posibilidades: todos hacen un esfuerzo por ser creativos.
Pensamiento
con el Sombrero Azul: Este es el sombrero de la vista global y del
control del proceso. Específicamente, el sombrero azul se concentra en los
procesos de meta- cognición y desarrollo. Es para
mirar el proceso de pensamiento en sí. ¿Cuál es la siguiente acción? ¿Qué hemos
logrado hasta ahora? El sombrero azul puede ser utilizado para organizar la
secuencia de uso de los sombreros que implementaremos, así como para resumir lo
que se ha conseguido. También prepara la agenda para pensar.
Exige resúmenes, conclusiones y decisiones.